Estudiar mates, física, química y tecnología con David Calle

David Calle, el profesor ‘youtuber del canal unicoos’, se clasifica entre los 10 finalistas del ‘Nobel Teacher Price 2017’

¿Conocéis este canal de youtube? Seguro que muchos de nuestros hijos que estudian en ESO y Bachillerato sí. Y es que si no les ha quedado bien claro en clase algún contenido de mates, física, química o tecnología o bien han estado enfermos, pueden repasar y estudiar gracias a este profe Youtuber cuyo canal “Unicoos” recoge cerca de las 760.000 subscripciones.

Nos ha gustado la publicación del periódico “El Mundo” que reproducimos aquí sobre el tema y os recomendamos que, si todavía no habéis visitado el canal, os subscribáis para acceder a cientos de vídeos. Enhorabuena a David Calle y a tantos profes que facilitan y acercan cada vez más la enseñanza:

“Profe, me has salvado la vida”. Esto es lo que los alumnos le dicen a David Calle cada vez que se lo encuentran. No sólo ellos, el agradecimiento es el mismo por parte de los padres: “Gracias a ti han logrado aprobar”. Ingeniero y profesor youtuber, Calle fue elegido el martes por la noche como uno de los 10 finalistas para ganar el Global Teacher Price 2017, valorado en un millón de dolares.

El conocido como el Nobel de los profesores, que se concederá el próximo 19 de marzo, se otorga con el objetivo de rendir homenaje a un profesor excepcional que haya realizado una contribución significativa a la docencia y para recordar la importancia que tienen los maestros en nuestra sociedad. Calle ha sido seleccionado como finalista entre las más de 20.000 candidaturas presentadas de 179 países de todo el mundo.

David Calle es el único de nacionalidad española. Ni siquiera el profesor zaragozano César Bona, que fue seleccionado entre los 50 finalistas hace un par de años, ha llegado tan lejos.

Para Calle, ser uno de los finalistas es todo un halago, aunque se lo toma con humildad. Asegura a EL MUNDO que hay miles de profesores mejores que él: “Mi candidatura la propusieron mis alumnos y para mí supone un orgullo, pero imagina el reparo que me da; me siento abrumado. Es una auténtica responsabilidad. Aun así, ganar el Global Teacher Prize supondría poder cumplir mi sueño de poder reforzar el proyecto Unicoos”.

El hecho de haber llegado a este punto, supone una labor de superación y esfuerzo. “Cuando nació el proyecto, pasaba muchísima vergüenza grabando los vídeos, yo tengo pánico escénico. Para superarlo, pienso que estoy con los alumnos, en mis clases. No me planteo toda la gente que puede llegar a reproducir los vídeos. Así es cómo transformo mi vergüenza en un entretenimiento” relata Calle.

“Pasión y entrega”

No obstante, explica que una de las claves del éxito de su canal es la “pasión y energía” que les transmite a sus suscriptores. Confiesa que “es fundamental que los profesores pongan pasión en lo que hacen” y que se apoyen en recursos interesantes que despierten la curiosidad de aquellos que están aprendiendo.

Además, habla de la situación actual del sistema educativo español. Dice que es necesario recuperar “la ilusión y que se escuchen a todas las partes. Ésta es la manera que tenemos para poder adaptarnos a la sociedad en la que vivimos y lograr un pacto en el que estemos todos de acuerdo”.

Calle hace de su vocación un entretenimiento que supone un auténtico apoyo para muchos estudiantes de la rama científica. Mediante vídeos subidos a YouTube, ofrece ejercicios resueltos, explicación y resolución de problemas matemáticos, teoría… Todo ello a modo de tutorial. A día de hoy, su canal ya cuenta con más de 700.000 suscriptores.

Las consecuencias de este peculiar método de enseñanza han sido numerosas peticiones de nuevos vídeos, dudas y comentarios que no le han permitido dejar de lado su cometido. Su labor le llevó en 2015 a que su portal Unicoos fuese elegido por Google como el canal con mayor impacto social de España.

De cara a la entrega del premio, el fundador de la organización que otorga el Global Teacher Prize, Sunny Varkey, ha señalado que espera que la historia de David Calle “sirva de inspiración para todo aquel que desee dedicarse a la docencia y que también destaque el increíble trabajo que a diario realizan los profesores en toda España y en todo el mundo”.

Fuente: El Mundo

¡Feliz día de la paz!

Día de la PAZEl Día Escolar de la No-violencia y la Paz (DENIP) fue declarado por primera vez en 1964. Surge de una iniciativa pionera, no gubernamental, independiente, y voluntaria de Educación No-violenta y Pacificadora del profesor español Llorenç Vidal. Su objetivo es la educación en y para la tolerancia, la solidaridad, la concordia, el respeto a los Derechos Humanos, la no-violencia y la paz.

En este día, los colegios y centros se convierten en instrumentos de paz y entendimiento entre personas de distinta formación, raza, cultura y religión. El mensaje básico de este día es: ‘Amor universal, No-violencia y Paz. El Amor universal es mejor que el egoísmo, la No-violencia es mejor que la violencia y la Paz es mejor que la guerra’.

El día 30 de enero se conmemora además la muerte del líder nacional y espiritual de la India, el Mahatma Gandhi, el 30 de enero de 1948, asesinado a tiros por un fanático hinduista.

Manifiesto día de la paz (30 enero Día Escolar No Violencia y Paz.pdf) (PDF / 32,84Kb) 

Os compartimos además el amplio contenido que aportan las Agustinas misioneras en su web como recursos para trabajar en casa y en el aula. ¡Gracias!

Recursos para la paz

Educar el carácter es clave para tratar a la ‘generación blandita’

 

La baja tolerancia a la frustración se ha convertido en uno de los factores de infelicidad más frecuentes entre jóvenes y adolescentes.
  • Padres y educadores deben preocuparse especialmente por entrenar a los niños en el dominio de su voluntad y la resistencia a los contratiempos.

  • Los educadores y psicólogos llevan lo llevan comprobando desde hace años: los jóvenes toleran cada vez peor la frustración. Hablamos de frustraciones tan distintas entre sí como los malos resultados académicos, los desengaños amorosos, las peleas con los amigos o las prohibiciones paternas.

    Los efectos de esta debilidad afloran en la adolescencia o incluso a edades más tempranas en manifestaciones graves que van desde la depresión, la violencia contra los padres o incluso contra sí mismos, a través del suicidio. El último caso ha sucedido en Murcia, donde se ha suicidado una chica presuntamente sometida a acoso escolar.

    Pero, ¿hasta qué punto no son los adultos los últimos responsables de estas desgracias al no haber dotado a los jóvenes las herramientas para soportar inevitables contratiempos de la vida?

    La periodista especializada en Educación, Eva Millet, autora de libro ‘Hiperpaternidad’, cuenta cómo los niños de hoy han aprendido a no levantarse del suelo cuando se caen, acostumbrados a que la mano del padre o madre les levanten sin que ellos tengan que esforzarse en ello.

    Un padre de familia cuenta cómo vio a un niño arrojar varios helados en la playa porque, después de probar uno, no le gustó el sabor, y los padres le fueron comprando uno tras otro helado de distintas clases hasta hallar el que gustaba al pequeño.

    El peligro de crecer sin obstáculo

    Los niños que han crecido sin enfrentarse a muchos obstáculos no han aprendido a superar los que les esperan en el futuro. De ahí que cada vez sean más los directivos de empresas que manifiestan su sorpresa por la baja tolerancia a las críticas de los subalternos más jóvenes. O los profesores universitarios que se ven a la insólita tesitura de recibir las protestas de una madreo un padre cuyo hijo ha suspendido un examen.

    Pero, ¿a qué se debe que las las últimas generaciones choquen de frente contra los inevitables contratiempos de la vida? El experto en educación y autor de ‘La educación del carácter’, explica que se debe ayudar al niño a dominar su voluntad con la repetición de actos destinados a ese fin. “Esta consolidación de la voluntad admite una sencilla comparación con la fortaleza física”, explica. “Unos tienen más fuerza de voluntad que otros, pero sobre todo influye la educación que se ha recibido y el entrenamiento que uno haga”.

    Dado que la voluntad no se puede fortalecer de un día para otro, Aguiló propone que este autodominio se ejercite con una tabla de ejercicios, emulando la gimnasia. Y pone varios ejemplos: “Ahora hago esto porque es mi deber; y luego esto otro, aunque no me apetece, para agradar a esa persona que trabaja conmigo; y en casa cederé en ese capricho o en esa manía, en favor de los gustos de quienes conviven conmigo; y evitaré aquella mala costumbre que no me gustaría ver en los míos; y me propongo luchar contra ese egoísmo de fondo para ocuparme de aquél; y superar la pereza que me lleva a abandonarme en mi preparación profesional”.

    Nótese que los educadores inciden en que la formación del carácter trasciende el plano meramente académico. Existen otras dimensiones de la vida llenas de contratiempos. La profesional es una de ellas, pero también existen otras no menos importantes como la sentimental o las relaciones sociales.

    Los psicólogos han lanzado la voz de alarma por los casos de chantajes emocionales e incluso sexuales entre parejas jóvenes. Resistir ese tipo de actitudes a edades tempranas, como el famoso “si no te acuestas conmigo es que no me quieres”, evita problemas mucho mayores en el futuro.

  • Fuente: La información 

Corto “Alike”, una visión de la vida ajetreada que llevamos

En una vida ajetreada, Copi es un padre que intenta enseñar el camino correcto a su hijo Paste. Pero… ¿Qué es lo correcto?

Los nervios ante los exámenes

Alumnos de Primaria ante los exámenes

La llegada de los exámenes provoca nerviosismo en algunos niños y, en casos extremos, puede incluso provocarles insomnio, cefalea o malestar intestinal. Y ésta no es precisamente la mejor forma de enfrentarse a un examen, ya que la ansiedad suele disminuir la capacidad de razonamiento, concentración y también interfiere en la memoria. Un niño con una ansiedad exagerada puede obtener malos resultados en los exámenes, aunque vaya preparado, de ahí la importancia de combatirla. Pero no hay un sólo motivo detrás de todos los casos. Para poder ayudarle, tienes que averiguar cuál es la fuente de su angustia…

Una fuente importante de ansiedad pueden ser los pensamientos negativos acerca de su capacidad. Hay que tratar de cortar ideas del tipo “esto no se me da bien”, “nunca aprobaré esta asignatura”… En estos casos, recuérdale sus éxitos gracias a su esfuerzo, inteligencia y tesón, y no a factores independientes a él como la suerte o la facilidad de la tarea.

Quizás, en algunos casos, estáis exigiéndole más de lo que él puede dar, o sois demasiado estrictos cuando trae una mala puntuación. Algunos padres piensan que hacer ver a los niños sus fallos les hará mejorar. Sin embargo, la crítica no constructiva sólo sirve para menoscabar su autoestima y aumentar su ansiedad ante los nuevos retos.

Ahora bien, hay que mostrarles dónde fallan, pero como una forma de participar en su formación no como mero reproche. Además, es importante valorar los esfuerzos y el comportamiento en el colegio, más que la nota de un examen.

Es posible, que tu hijo tenga miedo a los exámenes porque cuando llega la hora de hacerlos, siente que se queda bloqueado. Una dosis baja de ansiedad es positiva ante cualquier prueba, ya que mantiene al cerebro alerta y le hace responder rápidamente, pero si esa ansiedad es elevada se produce más bien una especie de cortocircuito que interfiere en el trabajo. Aprender ejercicios de relajación puede ser una opción útil en estos casos.

El miedo ante los exámenes también puede deberse simplemente a que sabe que no ha estudiado lo suficiente y, por tanto, sospecha que sus resultados no van a ser buenos. Intenta que, a partir de ahora, adquiera el hábito de estudiar a diario. Al principio, le costará, pero si mantenéis la disciplina pronto se sentirá alentado al ver el buen provecho que saca a sus ratos de estudio.

Para optimizar el tiempo dedicado conviene que tu hijo aprenda algunas estrategias como: resumir, subrayar, esquematizar, etc. Otras ideas que os vendrán bien, pueden ser “salir con tiempo de casa”, así un percance inesperado, como un atasco, no tiene porque ser motivo de más nervios. También podéis “preparar el material” necesario para el examen el día antes. Por último, podéis decirle que “lea las preguntas del examen con detenimiento”, y que empiece a responder por las que mejor domine. Estás solo son algunas ideas, y no es fácil ver a un hijo ansioso cuando se aproximan las épocas de exámenes, pero también es verdad que de estos momentos se aprende y, por tanto, logran fortalecer a los hijos ante situaciones difíciles. Tened paciencia, autocontrol, y transmitirles seguridad…¡¡ellos lo necesitan!!

Fuente: Gabinete García Gutiérrez

12 consejos para mejorar la colaboración entre familias y profesores

Reunion-de-padres

El papel de los profesores y el de los padres en la educación de los niños son complementarios y esenciales para una formación completa, tanto académica como cultural, emocional, social y en valores. Por eso es importante caminar en la misma dirección para reforzar de forma mutua lo aprendido en los dos ámbitos: el escolar y el familiar. Sin embargo, a veces unos y otros, en vez de colaborar, contribuyen a poner barreras a la comunicación y el entendimiento en la comunidad educativa. Recopilamos doce consejos para familias y profesores que mejorarán el diálogo, promoverán una educación integral y, en definitiva, ayudarán al desempeño del niño en el centro escolar y fuera de él.

SIETE CONSEJOS PARA QUE LOS PADRES SE IMPLIQUEN

Las siguientes recomendaciones te ayudarán a lograr una relación más fluida y provechosa con los profesores de tus hijos.

1. Valora al profesor y su trabajo. Confía en sus criterios y escucha y respeta sus decisiones porque el docente es quien mejor conoce las claves del proceso de enseñanza-aprendizaje.

2. Mantén una comunicación frecuente. Acude siempre que el profesor convoque una reunión y, a ser posible, dos veces por curso. Es mejor no esperar a que surjan problemas para tratarlos: si mantienes la comunicación, podréis atajarlos juntos con antelación.

3. Recurre a su ayuda ante problemas educativos o conflictos. Si surgen dificultades con una asignatura concreta, problemas de comportamiento o conflictos, o si tienes alguna duda que necesitas solucionar, solicita un encuentro con el docente para tratar el tema, antes de tomar una decisión basada solo en la versión de tu hijo.

4. No pongas en duda la autoridad del docente. Tu hijo debe comprender que, en el ámbito escolar, su referencia es el profesor y siempre debe tratarle con consideración y aceptar sus decisiones e indicaciones. Para ello, los primeros que deben respetar al docente son los padres, especialmente frente a sus hijos.

5. Habla con tus hijos sobre el colegio. Presta atención a la actitud del niño o adolescente respecto al centro escolar, el estudio, las diferentes asignaturas etc. Es importante que estés al tanto de cómo avanza y si tiene algún problema concreto, ya sea académico o de comportamiento. Puedes utilizar estas preguntas para saber cómo le ha ido a tu hijo en el colegio: para niños de 3 a 10 años y para mayores de 10 años.

6. Refuerza el aprendizaje. El trabajo en casa debe complementar el realizado en el centro escolar, no solo en cuanto al estudio y los deberes, sino también en la formación en valores, el interés por la cultura y el arte o el fomento de la lectura. Para ello, mantén en casa un ambiente educativo que fomente la curiosidad y la creatividad.

7. Participa en actividades del centro escolar. Trata de participar siempre que se requiera la colaboración de los padres en celebraciones o actos especiales que se desarrollan en el entorno escolar. Al implicarte, apoyarás la labor del centro y de los profesores y mostrarás al niño que valoras su trabajo en el colegio.

Familia y escuelaCINCO RECOMENDACIONES PARA LOS PROFESORES

Es importante la aportación de los docentes para lograr una mejor comunicación con la familia del alumno. Para ello, aplica las siguientes pautas:

8. Escucha a los padres. Ellos son quienes mejor conocen al niño, sus particularidades y sus reacciones cuando llega a casa tras el colegio. Aconséjales al respecto con tacto, pero siempre escucha primero. Considéralos tus aliados y hazles ver que son parte esencial en la educación del niño.

9. Pregunta e muestra interés. Pregunta a los padres por cambios de comportamiento, problemas en casa que puedan motivar un descenso en el rendimiento escolar o actitudes que puedan diferir en el ámbito familiar y escolar. Cuanta más información tengas sobre el niño, mejor podrás atender a sus necesidades.

10. Personaliza las reuniones y comunicaciones. No te limites a informar de forma general sobre los avances en el aula, sé concreto y prepárate antes de reunirte o enviar una nota informativa para ofrecer a los padres la mayor cantidad posible de datos sobre su hijo, sus dificultades y fortalezas personales.

11. Da todas las explicaciones necesarias. Cuando tengas un encuentro con los padres, habla con sencillez y no tengas miedo de extenderte en dar indicaciones, comentar el comportamiento del niño en el aula o describir los aspectos en los que puede mejorar. Atiende a todas sus preguntas y trata de que la charla sea lo más didáctica posible para que los padres sepan cómo actuar para solucionar los problemas a los que puede enfrentarse su hijo.

12. Habla con los padres también para reforzar comportamientos. No limites las comunicaciones con la familia a las situaciones problemáticas o negativas; es recomendable que también destaques los aspectos positivos o las mejoras que ha experimentado el niño.

Fuente: aulaplaneta.com

Una maestra explica con dos manzanas qué es el bullying

Ese día, la profesora Rossie Dutton quería explicar a sus alumnos qué es el bullying. Pensó cómo podían entenderlo. Ella está especializada en psicología infantil. Pensó que la mejor manera de entender algo que no se ve… es… ¡viéndolo!

Escogió dos manzanas rojas y antes de entrar en clase, dejo caer una de ellas varias veces al suelo, con delicadez para que no se estropeara por fuera, pero totalmente segura de lo que estaba ocurriendo en el interior de la manzana. ¿Qué hizo al entrar en clase?

Cómo dos manzanas pueden explicar a los niños qué es el bullying

Una profesora explica con manzanas qué es el bullying

La profesora les enseñó a sus alumnos las dos manzanas. Por fuera, eran prácticamente iguales. Pero ella sabía (y sólo ella), qué manzana era distinta… por dentro.

 Rossie les pidió a sus alumnos que le dijeran cosas muy feas a una de las manzanas(la que previamente había golpeado). Ellos la insultaron y le dijeron cosas terribles: ‘apestosa, eres horrible’… ‘probablemente tengas gusanos’… ‘hueles mal, tienes un color feísimo’… Acto seguido, les pidió que dijeran cosas bonitas a la otra manzana. Así que obedecieron y le dedicaron todo tipo de halagos:  ‘qué preciosa eres’… ‘que color tan brillante’…

‘Ahora, dijo Rossie, os voy a demostrar cómo las palabras feas le hicieron daño a la manzana‘. La profesora abrió las dos manzanas y los alumnos observaron con horror cómo una de ellas estaba llena de manchas marrones. Estaba fea y estropeada.

Por fuera, ambas manzanas parecían iguales, pero la manzana que recibió insultos era muy diferente por dentro: estaba llena de ‘moretones’. De esta forma, los alumnos entendieron que el acoso, el desprecio y las palabras horribles pueden hacer mucho daño en el interior de un niño, aunque por fuera parezca que no ocurre nada.

La profesora compartió su experiencia: ‘Creo que se iluminó una bombilla de inmediato en la cabecita de los niños. Entendieron que lo que vimos en esa manzana, los moretones, la papilla y los pedazos es lo que está ocurriendo dentro de cada uno de nosotros cuando alguien nos maltrata con sus palabras o acciones’… ‘Si no hubiéramos cortado la manzana, nunca hubieran sabido que esa manzana estaba mal’.

Una de las niñas de la clase se había negado a decirle cosas feas a la manzana. ‘Tenemos que ser como ella, les dijo Rossie a sus alumnos, porque vosotros tenéis la capacidad de evitar que ninguna manzana se estropee por dentro’.

Fantástico el ejemplo y genial la profesora Rossie Dutton, de Staffordshire (Inglaterra).

Fuente: Ayuda para maestros

ARRANCA EL CURSO ESCOLAR: Las 10 conductas de los padres que entorpecen la educación de los niños

Profesores y psicólogos identifican las actitudes más nocivas de los progenitores a la hora de implicarse en la educación de sus hijos

La mayoría de los padres y madres concede mucha relevancia a los estudios de sus hijos y trata de implicarse en ellos. Pero maestros y psicólogos aseguran que no siempre tienen claro cuál es su papel en el aprendizaje escolar y a veces adoptan actitudes que acaban dañando la educación de los hijos.

ESTUDIAR CON ELLOS

Ser padre y maestro a la vez crea conflictos y dependencia

“Llegan los primeros deberes escolares y ahí están papá y mamá al lado; y los deberes son de la criatura, no de la familia; el deber de la familia es velar por que el niño tenga espacio y tiempo para hacer sus tareas y, si son muy pequeños, facilitar la organización del tiempo”, explica María Jesús Comellas, profesora de la UAB en la facultad de Ciencias de la Educación y psicóloga especializada en las relaciones familia-escuela.

Benjamí Montenegro, del Equip Psicològic del Desenvolupament de l’Individu, dice que el papel de los padres es el de auditores: “Han de controlar que el trabajo esté hecho, pero no entrar en el contenido porque se trata de que las tareas las hagan los niños y así trabajar su autonomía”. Eso no significa que si el niño plantea alguna duda no se le den pistas o herramientas para resolverla. Dicen los expertos que hacer de maestros y padres a la vez no trae más que problemas: crea conflictos familiares diarios y dependencia, porque los niños se acostumbran a que haya alguien encima de ellos para trabajar. Y si el crío tiene dificultades de aprendizaje o necesita refuerzo, el consejo es buscar un profesor particular.

RESOLVÉRSELO TODO

Solventar sus descuidos dificulta su maduración

“Los niños han de aprender a organizarse y a solventar sus problemas, a cualquier edad, y no hay que mandar a nadie corriendo a comprar tinta de impresora a última hora de la tarde porque al día siguiente ha de entregar un trabajo ni llevarle a la escuela el libro o el bocadillo olvidados; si los padres les resuelven todo ‘con tal de que estudien’, no maduran, no asumen sus responsabilidades ni aprenden a ser autónomos”, coinciden Comellas y Montenegro.

FOCALIZAR TODO EN EL ESTUDIO

Hacer de la formación el eje de la vida familiar daña la relación

Los educadores aseguran que una frase muy reiterada de los estudiantes es “a mis padres sólo les interesa si estudio, lo demás no les importa nada”. “Cuando focalizas todo en los estudios, cuando lo primero que le preguntas a tu hijo en la puerta de la escuela es qué deberes tienes o qué nota te han puesto en vez de cómo te ha ido el día, o con quién te has relacionado, transmites que te interesa el aprendizaje, no la persona”, dice Comellas. Y agrega que lo mismo ocurre cuando al hijo universitario se le libera de tareas domésticas porque “su trabajo es estudiar”. “Esa persona tiene que vivir, ha de saber organizarse, tener habilidades domésticas y saber relacionarse, y de eso a veces no nos ocupamos, ni nos interesamos por su vida emocional y relacional”, enfatiza la psicóloga.

QUERER GENIOS

Sobreestimular a menudo provoca el efecto contrario

Los maestros explican que una práctica muy habitual en las familias es la de sobreestimular a los niños. “Todos quieren un hijo genio y les llenan la cuna de artilugios, abusan de juegos didácticos, se afanan porque aprendan muchas cosas y cuanto antes mejor, y esa sobreestimulación no sólo no influye en una evolución cognitiva más rápida, sino que a menudo tiene efectos contraproducentes en forma de problemas de atención o de falta de concentración”, explica Joan Domènech, maestro del colegio Fructuós Gelabert de Barcelona.

Esa impaciencia respecto al aprendizaje provoca, según los psicólogos, que los padres se desesperen ante las primeras dificultades en los estudios o vivan como un fracaso los primeros malos resultados, sin tener en cuenta que la educación es un proceso a largo plazo y que lo que los niños necesitan para aprender es paciencia y ánimo. “Los padres no deberían considerar los malos resultados como un fracaso porque ello reduce la autoestima de los hijos e incapacita cada vez más a unos y otros”, advierten.

PREMIAR LAS NOTAS

El estímulo material desvirtúa y puede aumentar la frustración

Las notas ni se han de premiar ni castigar; se han de elogiar y aplaudir, o analizar si es necesario dedicar más tiempo a estudiar, según los expertos. “El mejor estímulo es descubrir cosas nuevas y desarrollar tus intereses, si hace falta un estímulo material, es que algo no funciona”, apunta Domènech.

Montenegro advierte que los premios pueden causar una doble frustración, porque con frecuencia se ofrecen por notas poco realistas y si el chaval no triunfa a pesar de la recompensa prometida su sensación de fracaso y su malestar es doble: además de no alcanzar su meta escolar, se queda sin regalo.

DISFRAZAR LA VAGANCIA

Buscar trastornos detrás de los fracasos retrasa la madurez

Otra conducta recurrente que observan los educadores es la tendencia de los padres a buscar trastornos neurológicos detrás de los fracasos escolares de sus hijos. “Hay muchos niños que son incapaces de esforzarse en hacer los deberes o en estudiar porque son vagos, y eso es inmadurez, no un trastorno mental, y a veces se intenta disfrazar esa vagancia como intolerancia a la frustración o intolerancia al estrés, cuando lo que tienen es falta de autonomía”, comenta Montenegro. Comellas subraya que esta actitud tiene que ver con la actitud hiperprotectora de muchos padres que buscan la etiqueta del trastorno para el bajo rendimiento de sus hijos “porque en el momento en que se disfraza algo como trastorno se desculpabiliza a todo el mundo”.

EJERCER DE DETECTIVES

El control absoluto de sus tareas suscita desconfianza

Hay padres que rastrean los deberes, trabajos, las fecha de exámenes o los comentarios de sus hijos en clase a través de la agenda escolar, la web del centro, las redes sociales o implicando en sus indagaciones a los padres de otros niños de la clase, con quienes están en permanente contacto por WhatsApp. “Esa conducta provoca un boquete de desconfianza y no resuelve nada”, advierte Montenegro. En vez de ejercer este control absoluto aconseja realizar un acompañamiento lejano, revisar conjuntamente con el chaval la agenda de tareas pero dejándole que sea autónomo para realizarlas. Y para los padres que optan por preguntar la lección para saber si el niño ha preparado un examen, los expertos recomiendan ponerle tres o cuatro preguntas por escrito, porque normalmente no hay exámenes orales y de nada sirve que el niño se sepa la lección hablando si luego se expresa mal por escrito o comete muchas faltas de ortografía.

USAR EL ESTUDIO COMO PEAJE

Las tareas escolares acaban entendiéndose como un castigo

“Castigado a hacer los deberes” o “hasta que no acabes de leer no hay dibujos” son frases que utilizan algunos padres para incitar a sus hijos a hacer las tareas escolares. Pero los expertos aseguran que el tiempo de estudio debería ser siempre un tiempo de tranquilidad y sosiego, no de regañinas. El objetivo, explican, debe ser ayudar a los niños a descubrir el placer de la lectura o del aprendizaje, y eso no se consigue si se plantean las tareas escolares como un castigo o como un peaje necesario para poder disfrutar de actividades placenteras como salir con los amigos, ver la televisión o jugar con la consola.

Y a medida que crecen, han de entender la relación entre esfuerzo, dedicación y resultados, “y asumir que si han de estudiar más porque han tenido malas notas se trata de una inversión, no de un castigo”, indica Comellas.

PROYECTARSE EN LOS HIJOS

Las expectativas no siempre se adecúan a las capacidades

Los psicólogos consideran que en muchas familias pesan más las expectativas que tienen los padres sobre los estudios de los hijos que las preferencias o capacidades de estos, y muchos chavales son orientados a estudiar lo que quieren o les gusta a sus progenitores. “En este país confundimos inteligencia con título, continuamos desprestigiando la formación profesional y no valoramos la creatividad como un medio para vivir”, reflexiona Comelles.

NO RESPETAR LA LÍNEA ESCOLAR

El modelo de los padres no garantiza el éxito hoy

Muchos padres piensan que el modelo y los métodos educativos que les sirvieron a ellos les servirán a sus hijos, pero la escuela ha cambiado mucho y los niños también. “Lo que a ti te gustaba del colegio, lo que aprendías entonces o cómo lo aprendías no tiene por qué ser un modelo de éxito para tus hijos”, advierte Domènech. Y por eso considera un error que los padres traten de enseñar a los hijos a leer o a calcular por su cuenta o les pongan actividades de refuerzo en casa, sin considerar que quizá están interfiriendo en el ritmo o el método pedagógico que sigue la escuela. “Uno ha de plantearse a qué escuela lleva a su hijo, asegurarse de que comparte las mismas ideas, y luego acompañar al niño en el aprendizaje pero con respeto al proceso que siguen en la escuela, y no dar al niño mensajes diferentes”, reflexiona. Los educadores son especialmente críticos con los padres que muestran constantemente su desacuerdo con los profesores en presencia de los niños, porque estos aprovechan esa situación para manipular a unos y a otros.

Fuente: La vanguardia

10 Señales para reconocer a MADRES y PADRES tóxicos

¿Conoces a algún padre o madre tóxico? ¿Sabes qué son padres tóxicos?

Son padres TÓXICOS, especialmente para sus hijos, pero también para ellos mismos. Los resultados de una figura materna o paterna sobreprotectora y sufridora se concretan en hijos dependientes, con baja autoestima, con serias dificultades para tomar decisiones responsables por sí mismos, y que, una vez adultos, sustituyen su dependencia emocional paterno-filial por otras relaciones con igual tinte dependiente. Necesitan la aprobación de su pareja, de sus amigos…su autoconcepto  depende de la aprobación de los demás.

1.Son demasiado críticos.

2.No proporcionan seguridad a sus hijos e hijas.

3.No dejan suficiente espacio a sus hijos,

4.Suelen hacer bromas pesadas que avergüenzan a sus hijos/as.

5.Impiden a sus hijos/as expresar sus emociones con libertad.

6.Pueden tener comportamientos violentos con sus hijos/as.

7.Suelen hacer comparaciones para recriminar comportamientos.

8.Normalmente rechazan a los amigos, profesores o vocaciones.

9.Siembran desconfianza y temor en sus hijos/as.

10.Nunca están satisfechos con sus hijos/as.

10-Señales-para-reconocer-a-padres-y-madres-tóxicos

Adiós a las asignaturas: el trabajo por proyectos convence cada vez a más escuelas

¿Qué prefieres, escuchar toda la mitología griega pegado al pupitre, o descubrir el mundo de los héroes y los mitos a partir de su investigación en la música, la literatura y el arte contemporáneos? No contestes todavía. ¿Qué te gustaría más, volver del patio y que te expliquen en dos sesiones de una hora la evolución de los primeros habitantes de la tierra, o que tú y tus compañeros os lancéis a defender -con argumentación científica- el yacimiento que hay en el pueblo del al lado, que parece ser que amenazado por un pelotazo inmobiliario?

“Hombre, preferimos trabajar con los proyectos, que nos ayudan a aprender cosas que nos servirán para la vida real, y que nos motivan. Son retos”, apunta uno de los alumnos de Cuarto de ESO del instituto público de Sils (Girona). Él es de los que está recabando información con sus compañeros para armar una defensa justificada del yacimiento -realmente existente, y anteriormente amenazado- del Camp dels Ninots, cerca de Girona.

El trabajo por proyectos ha relegado las asignaturas a un tercio del horario en este centro educativo gerundense, y cada vez gana más terreno, según los expertos, a la clásica organización compartimentada de las materias. “El conocimiento no es algo separado que se baste a sí mismo, sino que está inmerso en un proceso por el cual la vida se sostiene”, proclamaba hace décadas el pedagogo americano John Dewey, una frase que adapta al siglo XXI Iolanda Arboleas, directora el instituto: “Queremos futuros ciudadanos que sepan relacionar aprendizajes, que sean capços de trabajar en equipo, de innovar, de adaptarse a los cambios y comunicar bien”.

Además de algunos centros educativos públicos, que como en Sils hace años que apuestan por esta metodología, en las últimas semanas ha trascendido el atrevimiento de las escuelas de los Jesuitas de Catalunya, una institución centenaria que en su profunda renovación también ha decidido cambiar las asignaturas por los proyectos. O el siempre envidiado sistema educativo finlandés,que recientemente también ha visto en las asignaturas un signo caduco de tiempos educativos pasados.

Y es que los proyectos son sólo la palanca que permite a muchos docentes transformar los aprendizajes de sus alumnos en una actividad más motivadora -los gusta el reto-, cooperativa -suelen trabajar en grupo- y significativa -las propuestas suelen ser vinculadas al entorno del centro. “Los alumnos siempre te preguntan: ‘¿pero eso para qué me servirá a mí?’ Pues bien, los proyectos sí, dan sentido a su aprendizaje. Está comprobado que les motivan”, expone Neus Sanmartí, durante años directora del Instituto de Ciencias de la Educación de la UAB y coautora del libro ¿ Trabajamos por proyectos? “Los currículos de todo el mundo van hacia los proyectos, porque permiten un trabajo interdisiplinar: los conocimientos deben relacionarse porque en la vida los problemas reales son complejos”.

Pero, ¿cómo lo hacen en Sils?

En el instituto de Sils tuvieron la suerte de empezar de cero. El centro abrió sus puertas en 2008 y lo hizo con un equipo de profesores con inquietudes pedagógicas y ganas de cambiar las cosas. “Sabíamos que queríamos acabar con los cuatro jinetes del apocalipsis de la Secundaria, en nuestra opinión orígenes de todos los males”, recalca Arboleas, “que son la exigencia de unos niveles mínimos para todos los alumnos, la segregación por niveles, la obsesión del docente por su materia -muy propio de la ESO-, y la concepción del alumno como receptor de conocimientos”, expone la directora.

En su cruzada contra los jintes, en Sils encontraron un claro aliado en el trabajo por proyectos. Actualmente dividen el horario lectivo en tres franjas -que no asignaturas-, “que van de menos a más autonomía para el alumno”. Las tres tienen el mismo peso horario. La primera es la de la llamada clase magistral. En el instituto consideran que también debe haber espacio para la transmisión de conocimientos. La segunda es la franja de los procedimientos. “Aquí metemos las mates y las lenguas, sobre todo la enseñanza procedimental. La ortografía y las ecuaciones, por ejemplo, se han de aprender a partir de la repetición”, constata Arboleas. Y la tercera es la de los proyectos.

Hacen uno cada mes. “Al principio dejábamos que los alumnos decidieran libremente sus proyectos, pero nos encontramos que no salíamos de las tribus urbanas… Y ahora les damos orientaciones”, detalla la directora. Esto les ha permitido repartir los temas con algo más de equilibrio en función de las materias, aunque el objetivo es que cualquier proyecto incorpore contenidos de cualquiera de las materias.

¿Cualquiera? Responde uno de los profesores del instituto, durante el recreto: “Sí, a ver, por ejemplo un proyecto sobre aislamientos -él es profe de tecnología-: incorpora tecnología, matemáticas porque tienes que tomar las medidas de la casa, ciencias naturales para estudiar los materiales con que lo puedes hacer, historia de la vivienda y los materiales de construcción del entorno, y lengua porque en todos los casos hacemos exposición oral al final…”.

Para integrar todas las disciplinas los profesores tuvieron que despojar los currículos de cada área, con la intención de obtener aquellos conceptos imprescindibles “para que luego los alumnos construyan sus propios conocimientos”. En este proceso, apunta Arboleas, no hay libro de texto que valga, pero sí los infinitos recursos de internet.

Las evaluaciones y el papel del profesor

Renunciar a las asignaturas, como han hecho en Sils, es tumbar una pieza de dominó. Automáticamente se tambalean muchas otras piezas, como los exámenes o el papel del maestro dominador del aula.

Quitar peso a los exámenes, tal como han hecho en Sils o en las escuelas Jesuitas, permite centrar la mirada más en la evolución de cada alumno. “Es la evaluación continuada que siempre hemos reivindicado pero que nunca se aplicaba”, expone Arboleas. Los alumnos de Sils, simplificando el proceso, obtienen más de la mitad de su nota en función de su trabajo en el proyecto. “Se les valora que se esfuercen, que ayuden a los compañeros, que muestren interés, que mejoren”, valora la directora.

De una manera similar se expresa Josep Menéndez, director adjunto de Jesuitas Educación, que pone el foco en las competencias: “Lo que reciben las familias en casa al final de trimestre es la evolución de sus hijos en competencias como la comunicación, la matemática, la ciudadana, la digital… Y luego eso nosotros lo convertimos, mediante un algoritmo, en las notas normativas, por cuestiones administrativas”, concluye.

Este planteamiento -valorar los alumnos en función de su progreso y no de unos mínimos previamente marcados- permite además, como ocurre en Sils, que todos los estudiantes puedan seguir en una misma clase, tengan más o menos dificultades. “Aquí aprueban los que se esfuerzan”, sentencia Arboleas, convencida de que así se refuerza la atención a la diversidad.

¿Pero como se mide el esfuerzo? ¿Y la colaboración? “Con observación”, coinciden ambos. Como el maestro ya no tiene que pasar las horas impartiendo clase, se puede pasear por el aula analizando el trabajo los alumnos.

“El maestro se convierte en un estimulador de aprendizajes y un diseñador de situaciones didácticas”. Esta es la definición de Arboleas del nuevo papel del docente. Menéndez tiene también la suya: “El maestro cede el centro de atención al alumno y pasa a plantear retos y acompañar; observar y evaluar”, sentencia.

El impacto de los proyectos en el sistema

El impacto de la transformación de los Jesuitas ha suscitado un amplio debate en la comunidad educativa.  El sociólogo Xavier Martínez-Celorrio aprovechaba para resaltar el conservadurismo de algunos institutos públicos a la hora de innovar, a lo que varios docentes han respondido que las instituciones privadas parten con ventaja de recursos, y que sí hay algunos centros públicos pioneros en este campo.

En el aspecto concreto del trabajo por proyectos, Sanmartí hace su diagnóstico: “Hasta ahora había algunos centros que trabajaban así, pero a contracorriente, y ahora quizás comenzará a pasar al revés. Sin embargo, dudo que el cambio sea generalizado. En general, el cambio se genera más en centros nuevos y en los que tienen alumnado difícil; los que ya tienen buenos resultados no se plantean estas transformaciones”, expone.

En cuanto a la Administración catalana, que ya en 2007 incluyó en la ley que había que hacer un proyecto al año en Primaria, Sanmartí opina que “no ha habido ningún otro incentivo en esta línea”. Así, ante la aparente apatía de la Generalitat, algunos centros como el de Sils han hecho su camino. “A nosotros nos han apoyado, y estamos contentos con el papel de la Administración: no nos ha dado grandes edificios ni muchos profesionales, pero nos ha dejado hacer y ha confiado en nuestra propuesta, que ya es bastante importante”, valora Arboleas.

A veces no sólo hay que convencer a la Administración, sino también las familias. “Al principio se nos quejaban porque los niños no llevaban deberes a casa”, recuerda la directora, que cree que las familias tienden a ser muy conservadoras al inicio.

Y es que decir adiós a un pilar del sistema educativo como han sido las asignaturas no es sencillo. Pero Arboleas matiza: “No es decir adiós, porque compartimentar el conocimiento también es práctico a veces, pero lo que no puede ser es que, como hasta ahora, vertebren todo un proyecto educativo o un centro. No tiene sentido”, concluye.

Fuente: www.eldiario.es