La GDT alerta sobre el juego “La Ballena Azul”

Alerta de la GDT sobre el juego

El origen de ‘Ballena Azul’, el supuesto juego vinculado a suicidios y lesiones de menores

Una adolescente ha sido ingresada en la Unidad de Psiquiatría de un hospital de Barcelona

El supuesto juego de retos llamado Ballena Azul ha llevado a la Policía de varios países de América Latina a alertar contra su propagación. En España, una adolescente de 15 años está ingresada en la unidad de Psiquiatría de un hospital de Barcelona por posible vinculación con el juego. Algunos medios apuntan a que estos retos podrían ser la causa de suicidios en varios países latinoamericanos, a pesar de que las autoridades de estos países no han confirmado casos de muertes.

La viralización de las informaciones sobre los daños causados por Ballena Azulrecuerda a la forma en que se propagan leyendas urbanas. El origen de esta burbuja está vinculado a un artículo sobre suicidios de hace un año en un diario ruso, que meses después trascendió a medios anglosajones y, ahora, a los de habla hispana. Lo que sin duda es real es el impacto que genera: “ballena azul” era en la mañana del viernes el término más buscado en Google España.

Hasta ahora ni la Policía ni la Guardia Civil en España han lanzado ninguna alerta específica, pero este viernes Policía Nacional volvía a insistir en un tuit la importancia de la seguridad en internet. “No tenemos ninguna denuncia [sobre Ballena Azul]. Lo que intentamos con este tuit es repetir las pautas de siempre: educar en seguridad a los niños y buscar ayuda ante cualquier conducta sospechosa”, dice a Verne la responsable de prensa y redes sociales en @policia, Carolina González. La fundación ANAR, responsable del teléfono de ayuda a niños y adolescentes en riesgo, nos confirma que no ha recibido ninguna llamada de consulta sobre este tema, ya sea de menores o de adultos.

 

Las redes tienen sus riesgos, no dejes solos a tus hijos y enséñales pautas seguras. Si observas cualquier conducta extraña, pide ayuda 📞091

Hay grandes comunidades en Facebook en español que usan nombres como “La ballena azul” o “Ballena Azul”. Son grupos cerrados, que requieren autorización de administradores para ingresar. En su descripción muestran una lista de 50 retos en 50 días, el último de los cuales supondría suicidarse. El mayor de ellos en castellano tiene 270.000 miembros y está administrado por cuatro jóvenes colombianos. El grupo dejó de estar disponible el viernes por la mañana y uno de sus administradores afirma a Verne que fue Facebook quien lo cerró.

Facebook no ha confirmado si ha sido la compañía la responsable de este cierre y de otras páginas que contenían los términos ballena azul  y que también han desaparecido en las últimas horas.

El supuesto juego de la Ballena Azul,¿en qué consiste?

Durante las últimas semanas se han difundido por diferentes grupos de Facebook, la red social rusa VK y foros como Reddit listados que incluyen las supuestas 50 pruebas que deben pasar los participantes en el juego. No deberían realizarse de forma individual: hace falta un “guardián” o “curador” que supervise las pruebas. En el grupo de Facebook con más de 270.000 usuarios aparecía el siguiente listado:

50 retos ballena azul
La página con 270.000 seguidores tenía esta lista de “retos de la ballena azul” en el apartado de información (visible a todos los públicos, no sólo a miembros de este grupo cerrado)

Los participantes deben realizar una prueba por día. Estas alternan autolesiones (cortes en brazos y piernas, pinchazos…), privación de sueño (quedarse despierto a las 4:20 o despertarse a esa hora), visionado de vídeos de terror o visitar sitios como azoteas, vías de tren… A los jugadores se les denomina “ballenas azules” y en otras pruebas tienen que interactuar entre ellos o con su guardián.

En la prueba 26 del listado, el guardián indica al participante la fecha de su muerte. Después, hay una prueba que se repite durante 19 días y es una síntesis de las anteriores: consiste en despertarse a las 4:20, ver los vídeos de terror que el curador indique, hacerse un corte y hablar con otra ballena azul. La prueba 50 es “saltar de un edificio alto, tomar su propia vida”.

Ni siquiera está claro el porqué del nombre del reto: la explicación más extendida es que se hace referencia al suicidio de las ballenas que, al igual que otros cetáceos y delfines, acabarían con su vida usando el método de acercarse demasiado a la costa para quedar varados. Esta idea, por cierto, roza a su vez la leyenda urbana, ya que este comportamiento animal, aunque no está del todo explicado, se suele atribuir a errores de orientación.

¿Qué pasa en estos grupos? “Polémica por diversión”, dice un administrador 

Uno de sus cuatro administradores del grupo La Ballena Azul con 270.000 miembros ha contestado a preguntas de Verne a través del messenger de Facebook. A. G. nos dice que tiene 19 años y en Facebook se identifica como colombiano. “Los cuatro no somos de Colombia”, añade. Todos ellos son también administradores de otro grupo cerrado llamado Necrosis, en cuya descripción se definen como “un grupo de jóvenes creadores de contenido para Internet denominado ‘memes’ el cual tiene como objetivo entretener, convivir y sobresalir ganando el odio de otros grupos”.

A lo largo de la conversación A.G. entra en contradicciones sobre la actividad del grupo pero asegura en reiteradas ocasiones que funcionaba como foro de humor negro. “Nosotros hacemos polémica por diversión”, afirma. En otro momento de la conversación define la acción del grupo como “troleo”. Y señala que no le preocupa la alarma generada ni las posibles consecuencias.

El grupo de Necrosis cuenta con 40.000 miembros y, según A.G., una página paralela como La Ballena Azul les podía servir para popularizar su grupo principal. Al de La Ballena Azul se podía acceder de nuevo este viernes por la tarde y el contador hacía referencia a 6.000 nuevos miembros. En su descripción, ahora invitan directamente a unirse Necrosis.

Otro con más de 20.000 miembros al que ha tenido acceso Verne era básicamente un foro con publicaciones en tono de humor. Otro de Perú, con más de 7.000 miembros, también está inaccesible ahora. Cuatro de los 10 administradores del grupo trabajaban como relaciones públicas de una misma discoteca.

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El grupo de Facebook con más de 20.000 miembros al que ha tenido acceso a Verne

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Una de las conversaciones en el grupo de La Ballena Azul al que tuvo acceso Verne

Aunque no se puede comprobar que los grupos de Ballena Azul estén detrás de los suicidios en Rusia, allí también existen: “Se originaron poco después de la muerte de Rina Palenkova, una adolescente rusa que supuestamente se suicidó después de compartir en la red VK una imagen suya. La imagen circuló en las redes sociales, y Rina pronto se convirtió en la figura central de un extraño grupo de culto”, añade Snopes.

Entonces ¿esto esto es verdad o mentira? ¿Hay datos reales?

 Lo único que puede comprobarse es que la policía de varios países de América Latina -Colombia, Chile, Brasil, Bolivia o Uruguay- está investigando la posible relación de suicidios de jóvenes con el juego, pero no hay ningún caso de muerte confirmado, según informa Efe.

Además de la menor ingresada en Psiquiatría en Barcelona, hay casos aislados de adolescentes con lesiones que podrían estar relacionados con el juego. Efe cita uno en Brasil y otro en Chile.

¿Cómo surge la alarma mundial sobre los suicidios?

Snopes, página especializada desmentir información falsa y uno de los miembros del equipo con el que Facebook está trabajando para luchar contra la programación de bulos, indica que no hay pruebas de suicidios causados por el supuesto juego y rastrea cómo ha crecido la historia.

En su artículo dedicado a Ballena Azul, señalan que estas afirmaciones se originaron a partir de una mala interpretación de un artículo de mayo de 2016 del periódico ruso Novaya Gazeta.

En ese texto se hablaba en un primer momento del suicidio de docenas de niños en Rusia durante los meses anteriores, afirmando que algunas de las víctimas formaban parte de la red social VKontakte (VK), que se suele conocer como “el Facebook ruso”. Novaya Gazeta publicó que “al menos” 80 de los suicidios estaban vinculados con estos juegos de la “ballena azul”. El reportaje ha sido visitado más de 3,5 millones de veces.

Buzzfeed News recoge, en un reportaje publicado a principios de este mes de abril, que el asunto despertó mucho interés mediático en Rusia en marzo de 2016. Varios medios rusos respondieron con informaciones que desmontaban algunos de los puntos del reportaje de Novaya Gazeta. Estas investigaciones demostraban que los suicidios sí existieron pero no se podía relacionar de manera concluyente con esas comunidades online. Dos periodistas de Novaya Gazeta fueron sancionados días más tarde por prácticas inaceptables en las informaciones relacionadas con el tema.

Después de ahí, el tema ha ido inflándose, especialmente, en medios sensacionalistas. Muchos medios de origen anglosajón han hablado de este asunto, aunque en la mayor parte de los casos no se ha aportado ninguna información que sugiera que este reto es algo más que una leyenda urbana. Por ejemplo, algunos medios británicos como The Sun, Mirror y el Daily Mail apuntaban en marzo que la policía británica había avisado de la posible existencia de grupos así en redes sociales, pero remitiéndose a lo publicado en Rusia y no a nada que hubiera sucedido en el Reino Unido.

En cambio, en Bloomberg se explicaba este martes que a pesar de todo el revuelo “es muy posible que se esté luchando contra una leyenda urbana”.


Nadie está sólo cuando está en riesgo. Si eres menor puedes buscar ayuda en este teléfono gratuito de la Fundación ANAR (900 202 010). Si eres adulto, este es elteléfono de la esperanza (número de atención en crisis, 902 500 002)

‘Bórralo’: un esquema común en leyendas urbanas

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Dos de las fotos más viralizadas sobre el supuesto juego ‘ballena azul’.

Uno de los supuestos requisitos de Ballena  Azul sería borrar las fotos y los mensajes a medida que se van superando retos. Este es uno de los motivos por los que cuesta tanto desmentir estas alarmas, ya que la ausencia de pruebas (no hay fotos) se convierte de hecho en una prueba (con el argumento de que “han borrado las fotos porque así es como funciona”). En este caso, además, las pocas fotos que acompañan las alarmas sobre el supuesto juego se repiten constantemente, como las dos que puedes ver aquí arriba.

Se trata de un esquema que es común a muchas leyendas urbanas y teorías de la conspiración. Por ejemplo, en el caso de la famosa leyenda de Ricky Martin y la mermelada, se llegó a decir que el vídeo existió, pero que jamás llegó a emitirse por las presiones de un personaje influyente, padre de la supuesta protagonista de la escena. En otros casos más serios (como en los atentados del 11-M o del 11-S), ocurre que casualmente siempre se destruyen las pruebas que desmienten la “versión oficial” y que apoyan los delirios del conspiranico de turno. No hay forma de demostrar que nunca existió lo que ya no existe, por lo que resulta muy fácil creerse cualquier cosa siempre que haya voluntad de hacerlo.


FUENTE: Verne, El País 

*Equipo Verne. Texto con información de Lucía González, Mari Luz Peinado, Pablo Cantó, Jaime Rubio y Álvaro Llorca.

 

Ejemplo de “contrato” con vuestros hijos al regalarles su primer móvil

A mi hijo de 13 años, de parte de tu madre: un contrato de iPhone, con amor

 

Querido Gregory:

¡Feliz Navidad! Ya eres el orgulloso propietario de un iPhone. ¡Impresionante! Eres un chico de 13 años bueno y responsable y te mereces este regalo. Pero aceptarlo significa aceptar una serie de normas y obligaciones. Por favor, lee con detalle el siguiente contrato. Espero que comprendas que es mi deber educarte para que seas un joven sano y maduro, capaz de funcionar en el mundo y de coexistir con la tecnología, no de vivir controlado por ella. El incumplimiento de esta lista significará que dejarás de ser dueño del iPhone.

Te quiero con locura y estoy deseando compartir varios millones de mensajes de texto contigo en el futuro.

 

  1. El teléfono es mío. Yo lo he comprado. Yo lo he pagado. Te lo estoy prestando. ¿A que soy estupenda?

  2. Siempre sabré la contraseña.

  3. Si suena el teléfono, contéstalo. Es un teléfono. Di hola, sé educado. No ignores nunca una llamada si la pantalla dice “Mamá” o “Papá”. Nunca.

  4. Entrega el teléfono a tu padre o tu madre sin falta a las 19.30 en días de colegio y a las 21 en fin de semana. Permanecerá apagado durante la noche y lo volveremos a encender a las 7.30 de la mañana. Si es un momento en el que no llamarías a nadie al teléfono fijo -que pueden descolgar los padres-, no llames ni envíes un mensaje. Haz caso a tu instinto y respeta a otras familias como nos gusta que nos respeten a nosotros.

  5. El teléfono no va al colegio contigo. Habla en persona con la gente a la que envías mensajes. Aprender a hacerlo te vendrá bien en la vida. Lo de las medias jornadas, las excursiones y las actividades extraescolares tendremos que estudiarlo especialmente.

  6. Si se cae al váter, se cae al suelo y se destroza o desaparece, tú serás responsable de lo que cueste arreglarlo o sustituirlo. Corta el césped de algún jardín, cuida niños, ahorra dinero de cumpleaños. Algo pasará, así que debes estar preparado.

  7. No emplees esta tecnología para mentir, burlarte de otro ser humano ni engañarle. No participes en conversaciones que hieran a otros. Sé un buen amigo antes que nada, o si no, mantente al margen de las disputas.

  8. No digas nada, ni por mensaje, ni por correo electrónico, ni por teléfono, que no dirías en persona.

  9. No digas nada, ni por mensaje, ni por correo electrónico, ni por teléfono, que no dirías en voz alta con sus padres presentes. Censúrate.

  10. Nada de porno. Busca en internet información que no te importe compartir conmigo. Si tienes alguna pregunta sobre algo, házsela a una persona; preferiblemente a tu padre o a mí.

  11. Apágalo, siléncialo o guárdalo en público. Sobre todo en un restaurante, en el cine o mientras estés hablando con otra persona. No eres un maleducado; no permitas que el iPhone te cambie.

  12. No envíes ni recibas fotos de tus partes íntimas ni de las de otra persona. No te rías. Algún día tendrás la tentación de hacerlo, a pesar de tu gran inteligencia. Es peligroso y podría arruinar tu vida de adolescente, universitario o adulto. Es una mala idea, siempre. El ciberespacio es vasto y más poderoso que tú. Y es difícil conseguir que desaparezca algo de semejante magnitud, incluida una mala reputación.

  13. No hagas millones de fotos y vídeos. No es necesario documentarlo todo. Vive tus experiencias. Quedarán almacenadas en tu memoria para toda la eternidad.

  14. Déja el teléfono en casa a veces y quédate tranquilo con la decisión. No está vivo ni es una prolongación tuya. Aprende a vivir sin él. Tienes que vencer el miedo a perderte algo.

  15. Descárgate música que sea nueva, o clásica, o distinta a la de los millones de chicos como tú que escuchan exactamente las mismas cosas. Tu generación tiene la mayor facilidad de acceso a la música que ha existido jamás. Aprovecha ese don. Amplía tus horizontes.

  16. Juega a un juego de palabras o de preguntas de vez en cuando.

  17. Mantén los ojos abiertos. Mira el mundo a tu alrededor. Asómate a una ventana. Escucha a los pájaros. Sal a pasear. Habla con un desconocido. Pregúntate cosas sin necesidad de buscarlas en Google.

  18. Meterás la pata. Te confiscaré el teléfono. Nos sentaremos a hablar sobre ello. Volveremos a empezar. Tú y yo estamos aprendiendo sin cesar. Estoy de tu parte. Estamos juntos en esto.

Espero que te parezcan bien estas condiciones. La mayoría de las enseñanzas que enumero aquí no sirven solo para el iPhone, sino para la vida. Estás creciendo en un mundo rápido y cambiante. Es emocionante y seductor. Procura no complicarte las cosas siempre que puedas. Confía en tu inteligencia y en tu enorme corazón por encima de cualquier máquina. Te quiero. Espero que disfrutes de tu increíble iPhone.

Besitos
Mamá

¿WhatsApp para niños y adolescentes? ¿Seguro?

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En España el 76% de los niños de 11 a 14 años utiliza habitualmente WHATSAPP, desde sus propios terminales o desde los de sus padres. Así se desprende del reciente estudio realizado por el Centro de Seguridad de PROTEGELES en 2013, que será publicado a finales del presente añoPero ¿Algún niño o sus padres saben lo que hace esta aplicación con su información personal?

España cuenta nada menos que con 20 millones de usuarios de WhatsApp. En el mundo la cifra se eleva ya a más de 300 millones de clientes, enviando mensajes, fotos, vídeos y grabaciones de voz varias veces al día. Según los datos que maneja la propia plataforma, cada usuario comprueba o atiende su WhatsApp 150 veces al día (¡!) Una de las principales razones por las que niños y adolescentes piden a sus padres un teléfono móvil es precisamente para poder utilizar este sistema de mensajería instantánea. “Whatsapear” se ha convertido en un sinónimo de hablar, y no hay adolescente que se precie que no lo utilice.

Pero WhatsApp ya no es sólo un sistema de mensajería. Se ha convertido en una verdadera red social, porque en eso lo han convertido sus millones de usuarios. Los adolescentes crean grupos, agregan a sus amigos e intercambian mensajes, enlaces, fotos, vídeos y archivos de voz. Muchos no encuentran la hora de apagar el terminal móvil por la noche, por si llega un último WhatsApp. Y del mismo modo, por la mañana, el ritual de levantarse implica encender el Smartphone y comprobar la llegada o no de nuevos mensajes. El 65% de los niños de 11 a 14 años participa en grupos de WHATSAPP.

En un principio, el hecho de que los menores de edad utilicen una aplicación móvil para mantener contacto con sus semejantes, para compartir mensajes o imágenes, o incluso para divertirse, no tiene nada de malo en sí mismo. Es evidente que la herramienta se puede utilizar también para acosar, amenazar, difundir calumnias, fotografías sin autorización, etc, y es la herramienta más habitual en los casos de sexting y difusión de fotografías que los menores no deberían hacerse nunca. Pero esto no puede achacarse a la herramienta en sí, sino al uso que algunos llegan a hacer de ella, tal y como sucede con internet.

No obstante, y ese es el motivo de este artículo, hemos de hacernos la siguiente pregunta: ¿qué sucede con todos esos mensajes, más privados y menos privados, que los niños se intercambian entre sí? ¿Qué sucede con las fotografías que se hacen y se envían unos a otros? ¿Alguien puede acceder a ellas? Pues lo cierto es que no lo sabemos… una de las principales críticas sobre la seguridad de Whatsapp es precisamente el desconocimiento que se tiene sobre si la compañía guarda copias de la información enviada, dónde se alojan y qué nivel de seguridad se aplica a esa información.

¿Se han leído ustedes, o los niños, las últimas condiciones de uso que cualquier usuario tiene que aceptar para seguir utilizando WhatsApp?

He aquí algunos de los permisos que otorgamos a WhatsApp:

1. Herramientas del sistema:

– Modificar los ajustes del sistema global: Permite a la aplicación modificar la configuración del sistema.

– Recuperar aplicaciones en ejecución: Permite que las aplicaciones recuperen información acerca de las tareas en ejecución.

2. Mensajes:

– Permite que la aplicación reciba y procese mensajes SMS.

3. Información personal:

– Escribir datos de contacto: Permite que una aplicación modifique los datos de contacto (dirección) almacenados en tu dispositivo.

– Leer datos de contacto: Permite que una aplicación lea todos los datos de contacto (dirección) almacenados en tu dispositivo.

4. Almacenamiento memoria SD:

– Modificar o eliminar contenido de la tarjeta SD.

5. Controles de hardware:

– Grabar audio. Permite que la aplicación acceda a la ruta de grabación de audio.

6. Llamadas telefónicas:

– Permite a la aplicación acceder a las funciones telefónicas del dispositivo. Una aplicación con estos permisos puede determinar el número de teléfono, si una llamada está activa, el número al que está conectada la llamada y funciones similares.

7. Servicios con coste:

– Permite que la aplicación envíe mensajes SMS.

– Llamar a números de teléfono directamente: Permite que la aplicación realice llamadas a  números de teléfono sin su intervención.

¿No son estas condiciones marcadamente abusivas? Pero además aquí debemos plantearnos otra cuestión: según la legislación española un niño con menos de 14 años no puede autorizar a que alguien obtenga sus datos personales. Ni puede autorizar a que se obtengan fotografías suyas. Esto sólo puede hacerse con la previa autorización de los padres. Es decir, las autorizaciones que conceden los niños menores de 14 años no son válidas…

Al margen de esta cuestión, la Oficina del Alto Comisionado de Privacidad de Canadá (OPC) y la Oficina Holandesa de Protección de Datos, en un informe conjunto publicado el pasado mes de enero, han señalado que la aplicación viola las leyes de privacidad, ya que los usuarios tienen que facilitar el acceso a todos los números de teléfono de su agenda, incluyendo tanto a los usuarios como los no usuarios de la aplicación.

CONCLUSION: es muy difícil que los menores que ya utilizan smartphones dejen de utilizar una aplicación que les permite comunicarse de una forma tan sencilla, inmediata y prácticamente gratuita. Por esta razón es necesario también educarles y advertirles sobre la privacidad de sus conversaciones y de las imágenes que envían por WhatsApp Realmente, tanto adultos como menores de edad, si van a utilizar WhatsApp deberían actuar como si sus conversaciones fueran públicas. Deberían actuar como si sus fotografías fueran a ser vistas por terceros a los que no conocen de nada, y como si la información que allí vuelcan fuera a salir del entorno meramente privado. Los menores deben cuidar lo que dicen cuando utilizan estos sistemas de mensajería. Y deben evitar reproducir y enviar determinados datos. Deben también cuidar las imágenes que envían. Es más: deberían, unos y otros, recordar que en realidad están dando permiso a alguien que no conocen para que acceda a su lista de contactos, a sus mensajes, a las fotos que envía, etc.

Y por último, es interesante también que los menores borren con cierta regularidad sus conversaciones y fotografías, ya que en caso de pérdida o robo del terminal es impresionante la cantidad de información personal a la que otros podrán tener acceso…

FUENTE: http://kidsandteensonline.com

Échale Cabeza al uso de internet

#ÉchaleCabeza es una iniciativa audiovisual andaluza sobre el buen uso de las redes sociales y la seguridad en internet por parte de nuestros hijos.

 

Contactar con desconocidos a través de Internet es una práctica muy arriesgada

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El pasado miércoles se presentó en Galicia un estudio llamado “Mocidade on line”, que pretendía determininar los riesgos que los adolescentes gallegos asumen en su relación con Internet.

La participación en este proyecto ha sido tan alta que el error de muestra es tan sólo del 0,3 por ciento; y los ítems incluídos en la encuesta realizada a más de 44000 adolescentes, tenían relación con los posibles usos / abusos cometidos en la Red.

El trabajo permitió concluir que el nivel de riesgo de adicción a Internet entre los adolescentes gallegos es moderado
A nivel personal y leyendo los resultados, no me preocupa tanto ese casi 98 % de chicos y chicas que se conectan a diario (algo que ya es normal en los estudios y relaciones sociales); sino el hecho de que algo más del 13 por ciento, superan las cinco horas en la misma jornada, cinco horas es mucho, y 13 de cada 100 es bastante, teniendo en cuenta que se habla de personas que oscilan entre edades consideradas tempranas (12 años) y casi adultos (17).

Adolescentes y redes sociales
El 93 por ciento se han registrado en alguna red social (incluidas aplicaciones de mensajería instantánea), y más de la mitad, en cuatro o más. Además de la dificultad de gestionar esa presencia, combinándola con los estudios, actividades extracurriculares, y un descanso adecuado, resulta que en ocasiones se producen prácticas inadecuadas e incluso arriesgadas.

Por ejemplo, más de un 31 por ciento de los encuestados, han reconocido que han contactado con desconocidos en el ciberespacio; y un 17 por ciento habían accedido a páginas web de contenido erótico (como digo siempre, no es igual de alarmante si el usuario tiene 13 años, que si tiene 16).

En porcentajes más bajos, los adolescentes han participado en episodio de ciberacoso o sexting, como inductores o víctimas
Cerca de un 4% fueron amenazados con la publicación de fotos o vídeos propios sin consentimiento. Un 9% se sintió alguna vez amenazado o humillado a través de Internet y casi el 7% reconocen haber amenazado, acosado o humillado a otros en el ciberespacio.

No sólo prácticas de riesgo…
Ya que un 14 por ciento de los participantes se encuentran en situación de riesgo medio – alto respecto a una posible dependencia.

Los niveles de uso problemático detectados, son mayores entre niños cuyos padres no controlan el uso que hacen de Internet, respecto de los que lo limitan; entre alumnos de centros privados concertados que en los públicos; y en los entornos urbanos respecto de los rurales.

Este es un trabajo pionero a nivel nacional, cuya línea de trabajo se definió ya en 2011.

Fuente:
http://www.pequesymas.com/noticias/contactar-con-desconocidos-a-traves-de-internet-es-una-practica-muy-arriesgada

Niños y seguridad en Internet: Consejos y selección de webs para ponerse al día

Vivimos tiempos interesantes, en los que la tecnología evoluciona a un ritmo tan vertiginoso que es fácil perder algún tren. Nuestros hijos e hijas, sin embargo, van en ellos.

Nunca aceptes golosinas de extraños” y “no hables con desconocidos” eran las consignas paternas hace sólo veinte años. Hoy no es que el mundo sea mucho más peligroso; es que algunos peligros se han sofisticado (caso de la pornografía infantil), y otros, sencillamente, se han identificado y etiquetado (acoso escolar).

El lado oscuro de la tecnología es que brinda nuevas formas de cometer viejos delitos, y algunos de ellos amenazan a nuestros hijos porque comparten el mismo medio que los criminales. Cada día escuchamos “palabros” como ciberbullying, sexting, grooming, y otros que o bien nos parecen muy ajenos porque nuestros niños aún son pequeños, o bien nos producen un miedo sólo equiparable a nuestra ignorancia.

Si queremos proteger a nuestros menores tenemos que ponernos al día. No llegaremos muy lejos ignorando la realidad o prohibiéndoles el uso de internet o de los dispositivos móviles.

Nuestra misión como padres y educadores es aprender lo necesario para acompañarles, aconsejarles y EDUCARLES en el buen uso de internet y la tecnología, tanto para protegerles como para evitar que la utilicen indebidamente para dañar a otros.

Hay que enseñarles a respetar a los demás, a preservar su privacidad y a comunicarse de forma segura y responsable, conociendo el medio y los riesgos.

Algunos consejos para padres y educadores

  1. Tus hijos deben entender que internet es el mundo entero. Aunque es una herramienta estupenda y cada vez más imprescindible, mucha gente no es quien dice ser y eso incluye a los malos.
  2. Transmite a tus hijos la importancia de preservar su privacidad. Enséñales que nunca deben publicar ni compartir datos, fotos o vídeos que no estén dispuestos a colgar en el tablón de su escuela o en carteles por el vecindario. Deben tener claro qué tipo de datos pueden compartir y en qué ámbitos.
  3. Haz que tomen conciencia de que no deben aprovechar el anonimato que brinda internet para hacer cosas que nunca harían en la vida real, como insultar, amenazar o acosar a otras personas.
  4. Supervisa su acceso a redes sociales y chats, ayudándoles a crear perfiles de usuario y cuentas de correo electrónico seguras.
  5. Instala software de control parental y verifica la configuración de seguridad y privacidad de tus dispositivos y navegadores de internet.
  6. Procura que el ordenador esté en una zona común de la casa y establece unas normas y unos horarios consensuados para su uso.

 

Seguridad y uso responsable de internet:

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