Los nervios ante los exámenes

Alumnos de Primaria ante los exámenes

La llegada de los exámenes provoca nerviosismo en algunos niños y, en casos extremos, puede incluso provocarles insomnio, cefalea o malestar intestinal. Y ésta no es precisamente la mejor forma de enfrentarse a un examen, ya que la ansiedad suele disminuir la capacidad de razonamiento, concentración y también interfiere en la memoria. Un niño con una ansiedad exagerada puede obtener malos resultados en los exámenes, aunque vaya preparado, de ahí la importancia de combatirla. Pero no hay un sólo motivo detrás de todos los casos. Para poder ayudarle, tienes que averiguar cuál es la fuente de su angustia…

Una fuente importante de ansiedad pueden ser los pensamientos negativos acerca de su capacidad. Hay que tratar de cortar ideas del tipo “esto no se me da bien”, “nunca aprobaré esta asignatura”… En estos casos, recuérdale sus éxitos gracias a su esfuerzo, inteligencia y tesón, y no a factores independientes a él como la suerte o la facilidad de la tarea.

Quizás, en algunos casos, estáis exigiéndole más de lo que él puede dar, o sois demasiado estrictos cuando trae una mala puntuación. Algunos padres piensan que hacer ver a los niños sus fallos les hará mejorar. Sin embargo, la crítica no constructiva sólo sirve para menoscabar su autoestima y aumentar su ansiedad ante los nuevos retos.

Ahora bien, hay que mostrarles dónde fallan, pero como una forma de participar en su formación no como mero reproche. Además, es importante valorar los esfuerzos y el comportamiento en el colegio, más que la nota de un examen.

Es posible, que tu hijo tenga miedo a los exámenes porque cuando llega la hora de hacerlos, siente que se queda bloqueado. Una dosis baja de ansiedad es positiva ante cualquier prueba, ya que mantiene al cerebro alerta y le hace responder rápidamente, pero si esa ansiedad es elevada se produce más bien una especie de cortocircuito que interfiere en el trabajo. Aprender ejercicios de relajación puede ser una opción útil en estos casos.

El miedo ante los exámenes también puede deberse simplemente a que sabe que no ha estudiado lo suficiente y, por tanto, sospecha que sus resultados no van a ser buenos. Intenta que, a partir de ahora, adquiera el hábito de estudiar a diario. Al principio, le costará, pero si mantenéis la disciplina pronto se sentirá alentado al ver el buen provecho que saca a sus ratos de estudio.

Para optimizar el tiempo dedicado conviene que tu hijo aprenda algunas estrategias como: resumir, subrayar, esquematizar, etc. Otras ideas que os vendrán bien, pueden ser «salir con tiempo de casa», así un percance inesperado, como un atasco, no tiene porque ser motivo de más nervios. También podéis «preparar el material» necesario para el examen el día antes. Por último, podéis decirle que «lea las preguntas del examen con detenimiento», y que empiece a responder por las que mejor domine. Estás solo son algunas ideas, y no es fácil ver a un hijo ansioso cuando se aproximan las épocas de exámenes, pero también es verdad que de estos momentos se aprende y, por tanto, logran fortalecer a los hijos ante situaciones difíciles. Tened paciencia, autocontrol, y transmitirles seguridad…¡¡ellos lo necesitan!!

Fuente: Gabinete García Gutiérrez